lunes, 20 de junio de 2011

ventana interior





Ni un árbol,
no crece en mí
ni un árbol,
estoy seca como
un páramo agreste,
sin vegetación ni
matojos,
rala,
y lo poco que anida,
el escaso sustento
de mi alma,
se encarga de
hacerlo morir.
Hoy soy un paisaje
estéril, 
volcánico y lunar,
desértico,
dónde ni un árbol
crece, ni un
sólo árbol verde.




Este poema lo escribí hace ya tiempo, por aquel entonces me sentía así: yerma... ya sabeis, contratiempos de la vida, que haberlos haylos, como las meigas, y tod@s, alguna vez, hemos tenido que enfrentarnos a ellos, aunque fueran molinos con alma de gigantes, cual gesta quijotesca. Pero para quitarle un poquito de sinsabor, os dejo este vídeo... a ver, a ver si dais con la peli.


video


!No me digais que no la habeis acertao!, jajajaja, pero si estaba cantao per favore... millonazo de besitos gordis



lunes, 13 de junio de 2011

duele la droga



Me duele verte
sin brillo en los ojos,
sin aliento,
sin paz,
sin que seas
dueño de tu vida.
Me duele entender
que te evadas
eligiendo a la muerte
de compañera,
y en el camino:
tu y la droga
y la nada,
hundiéndote poco a
poco, perdido,
sin horizonte,
a la deriva.
Me duele, porque duele,
y atónita,
no sé qué hacer
ni a quien acudir
ni a donde llamar,
y te miro y me duele,
y me miro y me duele.
Te conozco,
y me duelo de impotencia
ante tus negras ataduras...

!oh Dioses, os suplico
que salga el sol
que mata la muerte
de la muerte!



Este poema lo escribí cuando ví a un vecino del bloque donde vive mi madre... lo conozco desde siempre, a él y a su familia, gente honrada y buenísima (él y su hermana eran compañeros de colegio de mi hermana pequeña, y también amigos), y me impactó encontrármelo totalmente a la deriva, enganchadísimo en la droga,  escuálido, como una sombra errante, ausente de sí mismo y de la vida... !qué triste ver a una persona así, cuando lo has visto ir creciendo lleno de todo: de cariño, de vida, de ilusiones, de sueños... que triste por Dios!, !que tremendamente triste y doloroso!, ni pensar quiero lo que tienen que sentir esos padres... qué veneno tan cruel la droga, qué asesina.

domingo, 5 de junio de 2011

para nadie



Hoy necesito mar,
viento,
graznido de gaviotas
y olor a salitre.
Evaporarme al sol,
diluirme.
Salir de mí,
volver a la inocencia
y perderme
en el azul infinito
del horizonte...
y como la canción,
que el agua y la sal
se me escapen
entre los dedos.
Hoy siento,
que no estoy para nadie.